11/10/15

Las élites secuestraron la paz en El Salvador

Interesante artíículo de Christine J. Wade, profesora asociada de ciencias políticas y estudios internacionales en el Washington College de Maryland, publicado en El Faro con el título de Las élites secuestraron la paz en El Salvador:

Las élites económicas aprovecharon el proceso de paz y la transición para reafirmar su control sobre el aparato del Estado. El análisis de este proceso ayuda a comprender la baja calidad de los resultados políticos y económicos de la posguerra, en incluso el desempeño de los gobiernos posteriores a 2009.
El fin del conflicto armado en El Salvador trajo consigo cambios significativos que mejoraron a posteriori la naturaleza de la política salvadoreña. Pero la transición de la guerra a la paz y de un régimen autoritario a una democracia ha estado plagada de retos. Los partidos políticos y el discurso político están fuertemente polarizados, reinan la corrupción y la impunidad, y unos niveles de violencia inusualmente elevados amenazan no sólo la seguridad ciudadana sino que también socavan la confianza en las instituciones del Estado.
Aproximadamente un tercio de los salvadoreños todavía viven en la pobreza y miles emprenden el peligroso viaje hacia Estados Unidos en búsqueda de un trabajo, siendo sus remesas las que sostienen la estancada economía salvadoreña. No resulta sorprendente, pues, que tantos salvadoreños valoren como deficiente El Salvador de la posguerra, con más del 60 por ciento manteniendo que la situación es la misma o peor que durante la guerra.

Los resultados de los esfuerzos de la ONU para la consolidación de la paz en el mundo han sido bastante desiguales. Relativamente pocos casos podrían calificarse como democracias liberales o electorales, o muestran signos visibles de un Estado de derecho establecido, de la reconciliación de la sociedad o de desarrollo económico. El Salvador es uno de los numerosos países que permanecen atrapados en algún punto entre una dictadura y una democracia liberal, algunos de ellos con escasas perspectivas de completar su transición en un futuro próximo.

Y mientras esto ha conducido a algunos académicos a ser críticos de los esfuerzos para la consolidación de la paz por parte de las Naciones Unidas (y muy apropiadamente), estas críticas se centran casi exclusivamente en las ideologías, las acciones y las políticas de agentes externos (el personal promotor de la paz). Pero los promotores de la paz no son los únicos responsables de los resultados de los procesos de consolidación de la paz. Las preferencias de las élites dan forma a los procesos de paz a través de su deseo de mantener el statu quo, así como su control sobre los recursos del Estado y las redes clientelares.

Las élites locales a menudo encuentran formas de emplear los procesos de consolidación de la paz para (re)consolidar o establecer su control. Las élites pueden mostrarse de acuerdo con la necesidad de reformas que tranquilicen al personal promotor de la paz con el fin de acceder o mantener el acceso a recursos sin la intención real de emprender reformas liberalizadoras o socavando las reformas a través de estructuras informales. El resultado es un proceso que promueve reformas mientras protege los intereses del statu quo.

Podemos comprender mejor esto si prestamos atención a la literatura sobre la captura del Estado, fenómeno que ocurre cuando individuos que concentran poder o empresas son capaces de influenciar las políticas públicas en harmonía con sus propios intereses a cambio de sobornos a funcionarios públicos. El diseño institucional, las estructuras perdurables y las relaciones de poder pueden limitar las perspectivas de consolidación de la paz y democratización. A medida que las redes antiguas se fusionan con nuevas élites durante la transición, el efecto acumulativo de las preferencias pasadas da forma a las estructuras en las que tiene lugar la consolidación de la paz. De este modo, las élites pueden adoptar un lenguaje de consolidación de la paz y liberalismo al mismo tiempo que retienen la cultura política del patronazgo y el clientelismo.

Mientras que tal fortalecimiento de la élite puede encontrarse en varios casos de consolidación de la paz por parte de la ONU, el caso de El Salvador es particularmente ejemplar de la ventaja política que las élites pueden poseer durante el transcurso del proceso de paz y de las consecuencias de esto para la calidad de la paz que resulta de dicho proceso.

La Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) mantuvo la presidencia del país durante veinte años (1989-2009). Esos veinte años abarcaron los últimos meses de la guerra, las negociaciones de paz, la implementación de los acuerdos de paz y cuatro ciclos de elecciones presidenciales que culminaron con la pérdida de la presidencia por parte de ARENA en 2009. La estructura del sistema político salvadoreño, las alianzas con partidos más pequeños, y el apoyo de Estados Unidos confirieron a este partido un dominio casi completo sobre la formulación de políticas públicas durante ese periodo. El mandato de ARENA también le concedió ventajas políticas significativas a la hora de determinar el contenido de las negociaciones, supervisar la implementación de los acuerdos de paz y dirigir la política económica.

El objetivo principal de la administración de Alfredo Cristiani (1989-1994) fue concluir la guerra con el fin de restaurar la estabilidad económica sin sacrificar el poder político. Como otros han argumentado, las élites salvadoreñas constataron que podrían preservar e incluso impulsar sus intereses económicos al mismo tiempo que apoyaban las reformas democráticas. Con este fin, la administración de Cristiani se mostró dispuesta a sacrificar al ejército y aceptar reformas básicas que crearan un clima mínimo necesario para la celebración de elecciones democráticas y poner fin a la guerra.

Al principio de las negociaciones, Cristiani dejó claro al FMLN que no habría discusión de las políticas económicas neoliberales que ARENA estaba implementando. El FMLN, a pesar de su oposición al modelo neoliberal, aceptó estos términos como precio de la paz negociada. Asimismo, se acordó que la constitución de 1983, escrita durante la guerra civil sin la participación del amplio espectro que constituye la sociedad política salvadoreña, serviría como el instrumento político básico de la nueva democracia. Cualquier reforma institucional negociada por las partes sería implementada a partir de enmiendas de dicha constitución. Sólo esto concedió a ARENA una ventaja política significativa al establecer el marco básico del Estado y limitar el alcance de las posibles reformas.

Además de limitar el alcance de las negociaciones, ARENA también dispuso de un control significativo sobre el proceso de implementación. La responsabilidad de las reformas clave fue asignada a las autoridades nacionales, la mayoría de las cuales estaban muy politizadas y eran controladas por ARENA. Sucesivas administraciones de ARENA o bien detuvieron las reformas necesarias o bien fracasaron a la hora de implementarlas o de ofrecer soluciones significativas a los problemas más apremiantes de El Salvador porque entraban en conflicto con sus propios intereses, lo cual a menudo fue en detrimento de la consolidación de la paz.

La falta de voluntad política para depurar los cuerpos de oficiales y la falta de apoyo pleno a la nueva Policía Nacional Civil (PNC) y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos tuvieron un impacto significativo en la credibilidad de estas instituciones, así como serias consecuencias para la seguridad de la población civil. La Comisión Nacional para la Consolidación de la Paz (COPAZ) también sufrió serias deficiencias y careció de la capacidad para exigir su cumplimiento, a pesar de que fue el organismo nacional creado para verificar la implementación de los acuerdos.

Otras reformas que amenazaron los intereses de la élite quedaron paralizadas o perdieron importancia bajo el liderazgo de ARENA. El Tribunal Supremo Electoral (TSE), el cual estaba dominado por ARENA, fracasó en la implementación de muchas reformas que habían sido encomendadas por los acuerdos, incluyendo la despolitización de la institución. El único organismo económico creado por los acuerdos de paz, el Foro para la Concertación Económica y Social, fracasó debido a la falta de apoyo por parte de ARENA y de la comunidad empresarial. Finalmente, el rechazo de los hallazgos de la Comisión de la Verdad por parte del presidente Cristiani y la arrolladora Ley de Amnistía fue indicativa de la impunidad que ha caracterizado durante largo tiempo la política salvadoreña.

Estas prácticas y forma de pensar continuaron durante las administraciones de Armando Calderón Sol, Francisco Flores y Antonio Saca y pareciera que influyeron en diversos aspectos de la administración de Mauricio Funes.

Si la paz de El Salvador puede realmente ser “recapturada” es algo que queda por ver. La polarización política, la impunidad, y la violencia continúan socavando la calidad de la paz en el país. La actual administración probablemente encuentre difícil superar las normas establecidas por las políticas de sus predecesores, como sugieren la actual militarización de la guerra contra las pandillas y otras políticas. Pero el fracaso de hacerlo condena al país a la deficiencia de paz que ha venido a definir a El Salvador de la posguerra.

4/10/15

La lucha por el agua en Nejapa: El pueblo salvadoreño contra Coca-Cola


Una campaña logra detener en El Salvador durante un año la explotación del acuífero de Nejapa por parte de la empresa embotelladora de Coca Cola.

La primera vez que Coca Cola fijó su vista en el acuífero de Nejapa, a través de su empresa embotelladora en El Salvador, fue en 1999. Dieciséis años después, ese tesoro del que depende el consumo humano de 30.000 personas no sólo está sobreexplotado al 200%, sino que además los vertidos contaminantes derivados de la sobreexplotación afectan y merman las condiciones de vida y salubridad de las comunidades autóctonas, aprovechando la falta de legislación y vulnerando el derecho al agua de la población salvadoreña.



Han tenido que pasar tres años para que el gigante mire a la cara y responda al pequeño. En la historia del acuífero de Nejapa, 'el pequeño' son las 30.000 personas que viven en esta población salvadoreña, testigos de que cada vez llega menos agua a sus hogares y de que ríos y manantiales bajan más secos y contaminados. Un informe, del que se hizo eco eldiario.es, denunció que la sobreexplotación del acuífero, sobre todo ante los planes de ampliación de la actividad de una embotelladora subcontratada de Coca-Cola, puede dejar sin agua a la población. Ahora, la empresa afirma que está dispuesta a anular el proyecto si se demuestran estos efectos. 

Los lugareños de Nejapa observan a diario cómo salen de sus carreteras camiones cargados con decenas de miles de botellas del popular líquido negro. Aquí, 'el gigante' es la embotelladora de Coca-Cola en El Salvador: Industrias La Constancia/Sab Miller, una empresa que lleva dos décadas instalada en la zona, desde donde fabrica las bebidas de la gran multinacional de refrescos para toda Centroamérica y que pretende ampliar sus instalaciones y perforar más pozos para producir agua embotellada en la planta de Coca-Cola.


La lucha por el agua en Nejapa: David contra el Goliat de Coca Cola from TMEX on Vimeo.

Hace unas semanas eldiario.es informaba sobre la problemática situación de este acuífero. Veinte días después del inicio de la campaña TieRRRa de Alianza por la Solidaridad, en colaboración con el Foro del Agua de El Salvador, la embotelladora de Coca-Cola se pronunció públicamente a través de un comunicado. En él, de forma escueta, admiten su disposición a dar marcha atrás al proyecto de ampliación si éste puede poner en peligro el acuífero, como muestra el informe del Foro del Agua elaborado por el hidrólogo Julio Quiñonez, sobre el que se sustenta la campaña de la ONG.

Este estudio concluye que el acuífero ya está siendo sobreexplotado y que el consumo de agua por parte de la empresa de seguir adelante su proyecto acabaría con el agua disponible en unos 30 años.
"Industrias La Constancia no va a ampliar la planta si se demuestra científicamente que ese proyecto amenaza la sostenibilidad del acuífero. No es nuestro interés avanzar en un proyecto como este si en 30 años no va a haber agua en el lugar", manifiestan, asumiendo aunque sin citarlos los datos que manejan las organizaciones sociales, con quienes se muestran abiertos a reunirse. "Entendemos que hay organizaciones que tienen una opinión distinta. Esta preocupación es legítima y la respetamos. Estamos abiertos a reunirnos con estas organizaciones para entender mejor su punto de vista", conceden.

26/9/15

Poesia salvadoreña (y 10): Claribel Alegria

 
Epílogo

...existen los barrotes 
nos rodean 
también existe el catre 
y sus ángulos duros 
y el poema río 
que nos sostiene a todos 
y es tan sustantivo 
como el catre 
el poema que todos escribimos 
con lágrimas 
y uñas 
y carbón.

20/9/15

Poesia salvadoreña (9): Pedro Geoffroy Rivas




Soledad 

Frecuentemente el viento sopla fuerte 
En el minúsculo jardín junto al que duermo 
Y su largo aullido me mantiene entre sueño y vigilia 
Entonces pienso grito o recuerdo es lo mismo 
O proyecto futuros que nunca llegaré a vivir 
O hago recuento de cuanto pudo ser 
Paso las noches asediado por muertes que todavía no se atreven 
Golpeado por poemas que todavía no me decido a escribir 
Asaltado por imaginaciones que me caminan 
Como extraños insectos desde los pies hasta el alma 
O me navega la sangre buscando un olvido 
Que jamás ha logrado detener mis diástoles 
Queriendo recuperar vasijas que alguna vez rompí 
Sin encontrar el prometido tesoro que debieron contener 
Recogiendo las hojas del árbol que siempre quise sembrar 
O acariciando al pequeño animal que humildemente espera 
En cualquier rincón de los epitelios en que habito 
Su aleatoria oportunidad de ser el iniciador de una nueva estirpe 
De un alfabeto de fábula con el que sea posible 
Nombrar poéticamente las cosas más repulsivas 
Declinar adjetivos apropiados para cada uno de los colores 
Que matizan el terrible submundo en que me muevo 
Cuando cierro los ojos 
O celebrar holocaustos definitivos 
Sobre la antigua piedra en que se inscriben todos los 
Sacrificios 
Permanezco anegado de preguntas que nadie sabría 
Contestarme 
Exhausto por el interminable forcejeo 
Entre mis debilidades y mi fuerza 
Paralizado por el irrefrenable impulso 
De realizarme en pájaros o rosas 
Desesperadamente urgido de invisibles presencias 
Anhelante de un pensamiento que me permita sobrevivir 
En la espantosa realidad que me rodea 
Atado por una absurda confabulación de negaciones 
Que me impide soltar mi bandada de instintos
 O me reduce a la desesperante pequeñez del poema 
Todo se diluye en una densa oscuridad 
Donde el silencio es el único sonido 
Y una lluvia de pálidos pétalos 
Va levantando muros alrededor de mi dolorosa respiración 
Construyendo la tumba en que no quiero descansar 
Condenándome a una eternidad que definidamente 
Rechazo 
O abandonándome en medio de un encrespado mar de piedra 
En el que todo naufragio es imposible 
Despierto hundido en mi propia materia 
Horriblemente oliendo a carne moribunda 
Me levanto 
Me visto mi raído traje de soledad 
Y salgo a caminar entre fantasmas de los nietos del jaguar

14/9/15

Poesia salvadoreña (8): Krisma Mancía




De las cosas pequeñas 

De las cosas pequeñas estás poseída 
de los universos mínimos 
donde cabe la pata de una cucaracha 
de esas cosas chiquitas 
como la cajita de Pandora 
que ahora guarda margaritas deshojadas. 

Estás hecha a la medida de los insectos 
hecha para la palabra infantil expresada en diminutivo: 
sos sillita 
sonrisa 
amapola seca 
sos el llanto quedito que huele a presentimiento. 

Te escondes en el tamaño engañoso de las estrellas 
bajo una concha de mar 
o bajo el derecho ciudadano de las hormigas 
o bajo el cerebro febril de la seda. 

8/9/15

Poesia salvadoreña (7): Matilde Elena López



Mirándome en tu cuadro 

Quiero captar la poesía de tus ojos 
-me dijiste mientras en el cuadro
les dabas vida irradiadora 
y toda yo surgía como diosa. 

Si pintar el objeto es poseerlo 
Objeto de tu amor fueron mis ojos 
Por un acto de magia que conoces. 

Tan pura luz le diste a mis pupilas 
Que hasta parece ahora que te besan, 
¿pues si ya los robaste? ¿Qué me queda 
sino seguir el robo que robaste? 

Mi imagen en tu cuadro es una ermita 
Que guarda una sonrisa misteriosa 
Y la boca dibujas de tan leve 
Que hasta parece que aletea el beso. 

Me pintaste quizá un poco triste 
Porque acaso sabías, sin saberlo, 
Que sólo tú podrías darme vida.

3/9/15

Poesia salvadoreña (6): Claudia Lars




Sirena 

Va sobre espuma alzada, casi en vuelo, 
sin rozar el navío ni la roca 
y la distancia abierta la provoca 
un doloroso afán de agua y de cielo. 

El canto suelto, desflecado el pelo, 
de la tierra inocente, grave y loca; 
encendidos los sueños y en la boca
la extraña sangre de una flor de hielo. 

No es el tritón quien le transforma el pecho, 
ni el querubín se inflama entre sus labios 
para beber después llanto deshecho. 

Un hombre, nada más... Con brazos sabios
la tiende sobre el peso de la tierra 
y allí se arrastra dulcemente en guerra. 

Más entradas sobre Claudia Lars en este blog

30/8/15

Poesía salvadoreña (5): Alfonso Kijadurías



No dejar huella 

Todas las bibliotecas se disputarán tus obras, 
En todas partes celebrarán homenajes a tu nombre. 
En lugares privilegiados se alzarán monumentos 
que honrarán tu memoria. 
Se habrá así hecho justicia a tus noches y días 
de soledad y angustia. 
Mejor hubiera sido no ser nadie, 
o en el mejor de los casos 
haber ganado la suprema perfección que exige 
no dejar huella.


Más información en este artículo de El Faro: Todos los rumores del mundo en 56 nuevos poemas de Kijadurías o a la web Arte Poética.

27/8/15

Poesia salvadoreña (4): Roberto Armijo

 
Los niños nos exigen un mañana

Los niños nos exigen un mañana 
Donde se pueda 
Respirar aire limpio 
Y sin temor. 
El hombre que ama a sus hijos, 
Ofrecerá su corazón, 
Su pensamiento,
 Por un mañana sin odios y sin guerra. 
Los niños crecen como las flores;
Oyen caer la lluvia 
Y avanzar la alborada que despierta las frutas. 
Los niños no sospechan 
Que entre las luces 
De la mar que descansa silenciosa en los puertos, 
Ronda el aire fatal de las lluvias nucleares. 
Los niños sueñan con leyendas vagas. 
Sin presentir la sombra que acecha sus juegos. 
Si la guerra estallara, 
¿Cómo podría la escuela alegrar sus aulas? 
Quedarían heridos los juguetes. 
Pinocho cada vez más triste 
Y perdida en sollozos 
Caperucita en medio de la noche honda. 
¿Cómo podría el mundo estallar en colores 
Y palpitar la estrella sobre la cabaña? 
Los animales inocentes 
Se volverían polvo 
Y la tierra una pálida cicatriz de tristeza. 
La novia primorosa 
No luciría sus cabellos 
En la mañana azul que hace brillar los árboles. 
Y llegaría Octubre, 
Y en la vaga aventura del aire 
No habría barriletes. 
Una llaga de estruendo sería la tierra 
Y quedaría solitaria. 
Los niños nos exigen un mañana, 
Y el que quiere a sus hijos 
Oye el llamado de los niños del mundo. 
Hay injusticia. 
Se apaga entre fiebres y basura 
Adolorido el hombre; 
Pero la tierra es ancha como el pensamiento y la luz. 
Siempre habrá una alondra, un astro, 
Una muchacha que consuele una frente pensativa. 
La mañana la siente mi corazón…

3/8/15

Poesía salvadoreña (3): Lil Milagro Ramírez


Este país pequeño 

 Este país pequeño 
 al que yo tanto quiero 
 se ha logrado meter todo entero 
 en mi imaginación; 
 no sé cómo explicarlo, 
 a veces en las noches 
 me despierta la urgencia de pensarlo 
 desde sus mínimas fronteras hasta el mar, 
 cuando lejos he dicho 
 “él mide 21000 Kms cuadrados” 
 No será tan fácil —me responden— quererlo 
 Es tan pequeño 
 Y yo siento quererlo más. 
 En él, así de mínimo, 
 yo quiero al universo 
 de él hacia el mundo me proyecto, 
 me interesa su forma de vivir, 
 sus estudiantes, 
 su juventud obrera, 
 sus campesinos, sus cosechas 
 y hasta sus pocas diversiones populares 
 el cine y el fútbol 
 me son interesantes por ser suyas. 
 Mi pequeño país me necesita 
 y eso me hace feliz 
 mi pequeño país 
 ha decidido que yo, luche por él 
 y eso me vuelve grande, 
 mi pequeño país 
 quiere que yo levante sus estatua 
 y eso me compromete 
 me aprisiona con una dulce esclavitud 
 Me preocupa su gente 
 sus edificios siempre amenazados 
 por un temblor de tierra, 
 a mí me causa una ternura 
 su pequeñez geográfica 
 que ha provocado risas muchas veces 
 Mi pequeño país me ha preguntado 
 si yo quiero 
 ser una gota de agua fresca 
 sobre su sed de libertad 
 y yo he sentido en mis mejillas 
 el rubor de una novia a quien su amado 
 le ha pedido una entrega, 
 y desde entonces 
 mi pequeño país y yo 
 nos hemos comenzado a enamorar, 
 como un amante loco 
 me transmite su amor, 
 ¿cómo no lo he de amar? 
 yo lo he tomado de la mano 
 y alegres, muy alegres 
 los dos nos hemos puesto a caminar.

Otra entrada de Lil Milagro Ramírez 

30/7/15

Poesía salvadoreña (2): Silvia Elena Regalado


Orgullo 

Reconocer la piel de los ancestros en la mía 
su orgullo y la voz de sus nahuales en mi destino. 

No ceder ni un aliento a la mentira. 

Buscar los códigos la memoria del linaje 
en la tinta de mis venas. 

Limpiarme la oscuridad de mezquindades 
y ser pez en los ríos que humedecen desiertos. 

Escuchar el latido de la vida 
que vuelca en el segundo 
su desmedida voz de eternidades. 

Tocar mi pecho y sentir la altivez de mi pasado 
en la verdad de los tiempos 
su espiral 
que deja otra vez entre mis manos 
esta izquierda de fe 
aún palpitante.

26/7/15

Poesia salvadoreña (1): Roque Dalton


El Salvador será  

El Salvador será un lindo
 y (sin exagerar) serio país
cuando la clase obrera y el campesinado
lo fertilicen lo peinen lo talqueen 
le curen la goma historica 
lo adecenten lo reconstituyan 
y lo echen a andar. 

El problema es que hoy El Salvador 
tiene como mil puyas y cien mil desniveles 
quinimil callos y algunas postemillas 
cánceres cáscaras caspas shuquedades 
llagas fracturas tembladeras tufos. 

Habrá que darle un poco de machete 
lija torno aguarrás penicilina 
baños de asiento besos pólvora.

12/7/15

Antonio y Trini en El Salvador

Que mejor manera que saber de El Salvador que de la mano de experimentados viajeros. Así que hoy tenenmos el placer de invitar a todos los lectores de Huacal a leer el relato y disfrutar de la imagenes del viaje de Antonio y Trini en El Salvador, unos reconocidos trotamundos, autores del famoso blog Antonio y Trini por el mundo, que también se ha acercado a El Salvador... comenzamos con un fragmento de su experiencia en las ruinas Tazumal:

"De aquí vamos andando casi un km bajo el sol a las ruinas de Tazumal. La entrada cuesta 3 $ y nos guarda las mochilas en la entrada, muy amable la señora que está cobrando la entrada.

Hay unas cuantas pirámides bastante empinadas, la principal mide 23 metros de alto, es la más antigua y la más impresionante. En el museo Stanley H. Boggs , llamado así por el arqueólogo que trabajó aquí. La figura de estilo Olmeca que hay enfrente del museo, llamada la Piedra de las Victorias, presenta una evidencia de un enlace entre El Salvador y Veracruz en México.



Se hizo sobre el 600 antes de Cristo, otros artefactos son incensarios, cerámica decorada etc. La ciudad fue fundada alrededor del 400 a.c., alcanzando su máximo de poder entre el 800 y el 1200 después de Cristo, y cuando llegaron los españoles todavía estaba habitada. Era una ciudad importante de comercio, especialmente para cacao, obsidiana y cerámicas. Una de las figuras más importantes del museo es una figura de tamaño natural del dios Xipe-totec, un dios Nahua de la fertilidad. La figura está cubierta con algo que podría ser trozos de piel humana de sacrificios humanos.

Cuando vamos a salir nos encontramos al arqueólogo que ha trabajado tanto aquí, como en Casa Blanca. Es el doctor Salvador Alvarado y nos explica muchas cosas interesantes sobre su trabajo. Ahora está ahí para vigilar que los que están montando el concierto de mañana no rompan nada ni claven nada en la pirámide, ya que están colocando luces, altavoces y podrían dañar la pirámide..."

5/7/15

"Dimensión de la esperanza " de Hugo Lindo



Dimensión de la esperanza 

Tierra, madre marchita y ampulosa, 
Madre vencedora y vencida, 
Regazo de la hiena y de la mariposa, 
Del santo y del homicida: 
Creemos en tu ruda maternidad, en tu dolorosa 
Pasión de ser el sitio de la vida. 
Creemos en tu lloro fecundo 
Que hace crecer la mies y madura la poma 
Y riega sobre el mundo
Con excelsa locura 
La virtud, el amor y la aventura,
Y el trino y el color y el aroma. 
Y pues somos creyentes de tu rito,
Apáganos ya el grito 
Del hombre mutilado, de la virgen desnuda, 
Del niño escarnecido y de la viuda... 
Brillen de nuevo en la campiña 
Los prados de esmeralda, 
Y florezca la niña 
Que recogía moras en su falda. 
Sea dado rezar como otras veces 
—mas no al igual que los abuelos 
que elevaban sus preces 
al reino de los cielos:— 
Mezclada la oración con el trabajo, 
Vencidos los blasfemos, 
Dios será con nosotros aquí abajo. 
Y entonces rezaremos, 
Puestos a la otra orilla de la guerra, 
Con el pecho frutal, con el alma encendida, 
Una oración, de pie como la vida:
 “¡Padre Nuestro que estás en la tierra...!”


Hugo Lindo nació en La Unión en 1917 y murió en San Salvador en 1985. Fue diplomático, abogado, cuentista, novelista y poeta. Ocupó el cargo de director del Departamento Editorial del Ministerio de Educación y luego el de Ministro de Educación. También representó al país en puestos diplomáticos en Chile, Colombia y España. Fue miembro de número de la Academia Salvadoreña de la Lengua y correspondiente de la Chilena y Colombiana. Asimismo se desempeñó como decano de la facultad de Cultura general y Bellas Artes de la Universidad “Dr. José Matías Delgado”.

Su obra le hizo merecedor de varios premios. El poemario Libro de horas obtuvo el Primer Premio del Certamen Permanente “15 de septiembre”, en Guatemala, 1947. Navegante río obtuvo el Primer Premio Centroamericano en los Juegos Florales de Quezaltenango, 1962. A su novela Cada día tiene su afán se le concedió el Segundo Premio República de El Salvador en el Certamen Nacional de Cultura, 1964.

Además de su obra premiada, destaca por sus ensayos jurídicos; cabe mencionar su tesis doctoral El divorcio en El Salvador, 1948, la cual obtuvo una medalla de oro, y el ensayo Movimiento unionista centroamericano, 1958. En narrativa destacan los siguientes libros: Guaro y champaña (cuento, 1947); Aquí se cuentan cuentos (cuento, 1959); Espejos paralelos (cuento, 1974); El anzuelo de Dios (novela, 1956); ¡Justicia, señor Gobernador! (novela, 1960); Yo soy la memoria (novela, 1985); y Antología del Cuento centroamericano (antología, 2 volúmenes, 1949-50)

 Otros libros del autor son: Desmesura (poesía, 1992); Varia poesía, con prólogo del poeta colombiano Rafael Maya (Antología poética, 1960); Fácil palabra (poesía, 1985); Recuento (anotaciones literarias e históricas de Centroamérica, 1969); Sólo la voz (poesía, 1968); Aquí mi tierra (poesía, 1989); Sangre de Hispania fecunda (poesía, 1972); Maneras de llover (poesía, 1982) y Resonancia de Vivaldi (poesía).

28/6/15

Parque Nacional El Boquerón, cerquita de San Salvador


Siguiendo con algunas entradas dedicadas al turismo de El Salvador (anteriormente presentamos la Ruta de las Flores, la Ruta Paz Lenca, la Ruta del Café o la Ruta de Monseñor Romero y otras recomendables visitas) hoy os queríamos dar a conocer el parque El Boquerón:

"El parque nacional El Boquerón está ubicado en el cráter del volcán de San Salvador,  a una altura de 1893 msnm,  el clima es tropical de altura,  con una belleza escénica impresionante ya que este cráter tiene aproximadamente 1.5 km. de diámetro y 560 mts. de profundidad. Desde el parque  se pueden observar el volcán de Izalco, el volcán de Santa Ana, el lago de Ilopango y la ciudad de San Salvador. Es sorprendente ver la danza de las aguilillas luchando por sus espacios territoriales...

Esta ruta consta de un Centro Interpretativo que habla sobre la historia del volcán de San Salvador y sus habitantes. El parque ofrece una caminata a través de senderos demarcados donde se puede apreciar la belleza de la flora cultivada en el lugar que armonizan con los bosques de pinos que escenifican impresionantes vistas del cráter. Entre las especies de flora identificadas se encuentran plantas ornamentales como cartuchos, hortensias, antorchas, begonias y sultanas silvestres. Así mismo encuentra la fauna como armadillos, mapaches, venados, zorras, entre otras.



Puede solicitar la compañía de guías especializados, como la Policía de Turismo (POLITUR), para hacer descensos hasta llegar al conocido “Boqueroncito”, al fondo del cráter. Desde ahí se observa el “Picacho”, el punto más alto del volcán y punto de llegada de las rutas de ciclismo de montaña.


Y si os interesa saber más de los volcanes en El Salvador, recordar que la cordillera de volcanes que tiene El Salvador pertenece a la  época comprendida entre los 5 y 2 millones de años,  estos son tan antiguos como la era pliopleistocenica,  y por eso son considerados como estratovolcanes o volcanes cónicos de gran altura, compuestos de múltiples capas de lava endurecida

En el país, en la actualidad existen seis volcanes importantes por su historia eruptiva, entre estos  el complejo de Los Volcanes que incluye el volcán de Santa Ana o Ilamatepeq, se encuentra a 15 kilometros  de la ciudad de Santa Ana,  y el volcán de Izalco, que nace en 1770 y hasta 1956 alcanzó su altura actual de 1950 msnm, este se conoció internacionalmente como El Faro del Pacífico.

El volcán de San Miguel o volcán Chaparrastique,  ha tenido al menos 26 erupciones durante los últimos 304 años, permanece con emisión de gases a través de sus fumarolas, y  el de San Vicente o Chinchontepec a 50 kilómetros de San Salvador, la Caldera de Ilopango y el hermoso volcán de San Salvador o Quezaltepec que se encuentra a solo 7 kilometros del centro de la ciudad  de San Salvador.

21/6/15

Pedro Geoffroy Rivas: Vida, pasión y muerte del anti-hombre

Nuestro buen y admirado amigo y gran escritor y poeta Renán Alcides Orellana, publico hace unas semanas en el suplemento cultural 3000 del Diario Colatino un interesante artículo que queremos compartir, su título: "Pedro Geoffroy Rivas: Vida, pasión y muerte del anti-hombre":

Una mañana cualquiera de invierno en 1964, todavía con mi timidez provinciana,  estaba yo en el despacho del director del periódico “Tribuna Libre”, Pedro Geoffroy Rivas, en el centro de San Salvador. La figura del reconocido escritor, periodista y poeta,  a quien yo veía por primera vez, me pareció seria-amable y atenta, esperando escuchar la razón de mi visita. Sin duda alguna, el director la imaginaba. Pero, con paciencia franciscana -que con el tiempo supe que no era su mejor virtud- la escuchó. Llegaba yoSanta Ana,  a solicitarle una plaza en la redacción, para iniciarme como periodista.

-Vengo de parte del poeta Roberto Armijo…comencé a decir, tímidamente. De inmediato, me interrumpió, sorprendiéndome su respuesta.

-A la gran puuuu… mire quién lo recomienda… -dijo con tronadora voz

De pronto, como si notara mi asombro hasta rayando en el temor, cambió el tono de su acento, tornándolo más amigable y expresivo.

-No se preocupe, hombre. Comience a partir de mañana, pero lo que usted haga o no haga aquí de ahora en adelante, será cosa suya y no obra de quien lo recomienda.

Con los días, supe que lo de mal hablado, el tono grave y hacerlo con desenfado eran característica del director y, para mi bien, supe también el motivo de su reacción, ante mi alusión del poeta Armijo. Una divergencia había entre ellos, ocasionada meses antes por una polémica entre ambos poetas -Pedro y Roberto- en la Revista “Gallo Gris”, que entonces dirigía el poeta Oswaldo Escobar Velado. Sin embargo, en el fondo, tal como lo confirmé después, existía aprecio y respeto mutuo; bien por su añeja amistad, bien por su afinidad y proximidad en el oficio, o por lo que fuere; pero así era. Me quedé en el periódico como reportero. Además, eran redactores Álvaro Sánchez, Mercedes Durand, Gilberto René Granados, Napoleón Corleto, Leticia Flores y el fotógrafo Juan Ramón Avilés.  Así, poco a poco fui conociendo la personalidad y la historia particular de Pedro Geoffroy Rivas. Una historia que no terminó, acaso sí empezó, con su muerte el 10 de noviembre 1979…

Poeta, periodista, historiador, antropólogo, lingüista y abogado, con énfasis por vocación en lo primero, Pedro Geoffroy Rivas nació en Santa Ana, el 16 de septiembre de 1908. “Mi primer verso titulado ‘La búsqueda’ -dijo en una ocasión- lo escribí cuando era un adolescente, en mi tierra natal. Era estudiante. Dicho poema lo leyó Jacinto Castellanos y lo publicó en el “Diario de Santa Ana”, en noviembre de 1927. Más tarde vine a San Salvador para estudiar medicina en la Universidad de El Salvador, pero ya tenía metida muy adentro mi afición por la literatura. Mi mayor satisfacción es haber hecho lo que a mi me ha gustado. Mi vocación literaria…”. Y claro que hizo lo que quería, no en el sentido peyorativo, sino en el de elevar sus impulsos de poeta hacia dimensiones profundas, cuyos testimonios están ahí, producto de esa innegable vocación; y más por su estudio, disciplina y empeño, demostrados en el ejercicio creciente de la poesía y la historia, identificándose con una causa que consideraba justa y, además, consecuente con su compromiso de poeta frente a la realidad de su pueblo.

El escritor Luis Gallegos Valdés, en “Panorama de la Literatura Salvadoreña”, dice que Pedro, “rompiendo con su ambiente de señorito cafetalero, partió hacia México a sumarse a las filas del socialismo. El sollozo del romántico truncado que en el fondo era Pedro estalló en un grito de protesta. Es uno de los poetas, por otra parte, de más fuerte acento en Centroamérica. Pasión arrebatadora y verbo candente”. Lo dicho por Gallegos Valdés explica toda una trayectoria que se inicia en ese entonces y que se prolonga por varias décadas, con sus consecuentes riesgos que se concretaron en exilios, prisión, persecuciones y, lógicamente, cuestionamientos y críticas severas a su personalidad. Controversial y discutido, fue hombre de polémica ardiente y contundente, quizá por ser muy fiel y apegado a sus propios ideales.

Con una vasta producción de punzante ironía y cuestionamientos a una sociedad de posiciones falsas y deshumanizadas, la poesía y el ejercicio periodístico de Geoffroy Rivas han sabido “sentir y expresar el dramatismo latente en la vida del pueblo salvadoreño”, sin llegar a caer en “la protesta cartel”. Una gran producción, imposible por lo mismo de ser reseñada en cortos espacios literarios. Como imposible es también una mención de su poesía, sin una muestra de su alto poema “Vida, pasión y muerte del anti-hombre” que, por su fina audacia, en su momento estremeció la conciencia popular y literaria del país. Poema extenso, este es para mí su mejor fragmento:

“… Vivíamos sobre una base falsa.
Cabalgando en el vértice de un asqueroso
mundo de mentiras,
trepados en andamios ilusorios,
fabricando castillos en el aire,
inflando vanas pompas de jabón,
desarticulando sueños.
Y mientras
otros amasaban con sangre nuestro pan,
otros tendían con manos dolorosas
nuestro asquerosos lecho engreído
y sudaban para nosotros la leche
que sus hijos no tuvieron nunca.
Ah, mi vida de antes sin mayor objeto
que cantar, cantar, cantar
como cualquier canario de solterona beata.
Ah, mis veinticinco años tirados a la calle.
Veinticinco años podridos que a nadie
le sirvieron de nada
Pobrecito poeta que era yo, burgués y bueno.
Espermatozoide de abogado con clientela,
oruga de terrateniente con grandes cafetales
y millares de esclavos,
embrión de gran señor violador de mengalas
y de morenas siervas campesinas…”

Con el tiempo, Roque Dalton hizo honor a este poema retomando uno de sus versos (”Pobrecito poeta que era yo…”), para el título de su novela collage, muy comentada por el contenido y la novedad de su estilo.  Y a propósito, para el recuerdo, una anécdota:

El gobierno de Julio Adalberto Rivera, aunque no fue ajeno del todo a los actos de represión como gobernante, sin duda sí lo fue menos que otros de su partido en posteriores gobiernos. En ese marco del riverato, las persecuciones seguían. Uno de los más perseguidos y capturado varias veces, era el reconocido poeta y líder universitario Roque Dalton. Por aprecio y reconocimiento a su arriesgada lucha, los estudiantes siempre nos manteníamos en alerta y solidarios, cada vez que Dalton era perseguido o estaba detenido en alguna cárcel del país. En junio de 1964, Roque estaba preso por señalamientos políticos contra el régimen. Los periódicos, como siempre y por cualquier razón, evitaban dar esas informaciones. “Tribuna Libre”, no.
-¿Tiene algo sobre la detención de Roque? -me preguntó el director Geoffroy Rivas, sin duda porque estaba seguro de que yo podía obtener más información, por mi condición de universitario.

-Lo último va en mi columna de esta tarde… -le contesté.

-Bien, bien…

En efecto, en mi columna periodística “Voz Universitaria” del 26 de junio, me refería así al caso Dalton:

“La Fiscalía de la Universidad, a cargo del Dr. José María Méndez, por acuerdo del Consejo Superior Universitario en su XXXIII sesión, presentará recurso de exhibición personal a favor del estudiante de Derecho Br. Roque Dalton García, conocido elemento de las letras nacionales, cuya libertad se encuentra restringida. Esperamos que esta intervención legal termine con la persecución al estudiante, poeta y escritor salvadoreño…”

Pedro Geoffrey Rivas, aquel intelectual director de “Tribuna Libre”, pronto vería  que el periódico llegaba al final, a causa del cierre definitivo. Falta de recursos de los propietarios, presiones políticas o problemas por la línea de denuncia del periódico, no lo sé. Nunca lo supe. Tribuna Libre desapareció. Recuerdo que al final, uno de sus últimos editoriales, fogoso y de denuncia, se titulaba “Ladran porque me sienten”, muestra de la pluma audaz y punzante de Pedro. Yo continuaría en el medio periodístico; Pedro, en su multifacético accionar intelectual, y ambos en nuestra relación de amistad. Con dedicatoria suya, conservo su libro “Los nietos del jaguar”, poesía de excelente finura estética e histórica. En el diario caminar le vi varias veces, siempre con su carácter fuerte a flor de piel y su eterno vozarrón, pero sincero y afable. Porque, hombre de apariencia fuerte, Pedro Geoffroy Rivas era todo cordialidad. Y. además, “uno de los poetas de más fuerte acento en Centroamérica”. (RAO).

14/6/15

"Poeta soy" de Claudia Lars



Poeta soy

Dolor del mundo entero que en mi dolor estalla,
Hambre y sed de justicia que se vuelven locura;
Ansia de un bien mayor que el esfuerzo apresura,
Voluntad que me obliga a ganar la batalla.

Sueño de toda mente que mi mente avasalla,
Miel de amor que en el pecho es río de dulzura;
Verso de toda lengua que mi verso murmura,
Miseria de la vida que mi vergüenza calla.

Poeta soy... y vengo, por Dios mismo escogida,
A soltar en el viento mi canto de belleza,
A vivir con más alto sentido de nobleza,

A buscar en la sombra la verdad escondida.
¡Y las fuerzas eternas que rigen el destino
Han de volverme polvo si equivoco el camino!

Claudia Lars, nació en Armenia, Sonsonate, El Salvador, el 20 de diciembre de 1899. Es la escritora salvadoreña que ha alcanzado un mayor reconocimiento nacional por su alta calidad y depurado lirismo. Publicó en Repertorio Americano, dirigido por aquellos años por el escritor costarricense Joaquín García Monge y en Zig-zag, de Chile. Siempre se le ha situado a la par de Gabriela Mistral, con quien mantuvo estrecha amistad, y Juana de Ibarborou. Fue por largos años directora de la Revista Cultura del Ministerio de Educación. Obtuvo diversos premios, entre ellos cabe destacar: el del Cuarto Centenario de la Ciudad de San Salvador, Certamen nacional de Cultura y los Juegos Florales de Quezaltenango.

 Obra publicada: Estrellas en el pozo, 1934; Canción redonda, 1937; La casa de vidrio, 1942; Romances de norte y sur, 1946; Sonetos, 1947; Ciudad bajo mi voz, 1947; Donde llegan los pasos, 1953; Escuela de pájaros, 1955; Fábula de una verdad, 1959; Tierra de infancia, 1958; Canciones, 1960; Girasol; Presencia en el tiempo, 1962; Sobre el ángel y el hombre, 1963; Del fino amanecer, 1966; Nuestro pulsante mundo, 1969; Obras escogidas, (selección de Matilde Elena López), 1973-1974; Poesía última, 1975; Sus mejores poemas ( selección de David Escobar Galindo), 1976; Poesía Completa I, II, (Selección de Carmen González Huguet),1999.

6/6/15

La casa tomada

 
Fundado en 1997, el Centro Cultural de España en San Salvador, CCESV se ha convertido desde entonces en punto de encuentro de artistas e intelectuales y agente cultural para el intercambio y el diálogo centroamericano e iberoamericano, ofreciendo alternativas desde la cultura contra la violencia y la pobreza. Pertenece a la Red de Centros Culturales de la AECID presente en 16 países de Iberoamérica y África.

En 2011 se abrió al público el nuevo espacio del Centro Cultural de España en El Salvador: La Casa Tomada (LCT). Se trata de un edificio dedicado a la creación, producción e investigación, que busca la apropiación artística para encontrar nuevos modos de expresión en los que tengan cabida voces plurales y heterogéneas de la cultura salvadoreña.



Situados en la Colonia San Benito en San Salvador, el CCESV y La Casa Tomada disponen de un espacio de más de 2.000 m2 que cuentan con tres salas multiusos para exposiciones y actividades; ambos espacios cuentan con  patio exterior para actividades al aire libre. La Casa Tomada cuenta además con espacios de coworking; la sede de la Asociación local de Cine (ASCINE) y talleres de grabado y artes visuales, así como una pequeña sala de cine con 35 localidades y un laboratorio de fotografía para revelado y positivado. En el café cultural, además de poder disfrutar de comida típica de El Salvador y España se llevan a cabo conciertos, encuentros, lecturas de cuentos y poemas, etc. Por último destacar el uso del estudio de grabación que sirve para que los grupos de la Asociación de Músicos AFIMES ensaye y lleve a cabo sus producciones así como para realizar los programas de la radio online del Centro Cultural, La Radio Tomada. Además, el Centro ofrece una mediateca especializada en arte y un fondo de música y películas y una sala de montaje y edición de vídeo. 


31/5/15

Los Izalcos, testimonio de un Indígena

Por gentileza del periodista revolucionario Victor Regalado y del FMLN les ofrecemos hoy un interesante libro que lleva el título de "Los Izalcos, testimonio de un Indígena" de Julio Leiva y que pueden descargar en este enlace:

"Desde mucho antes de la presencia de los españoles a estas latitudes, ya existía entre el pueblo indígena un trabajo comunitario o en común, teniendo como base el calpulli y la unidad entre jefes y población. En las épocas de las siembras, los izalqueños se reunían para sembrar, quitar malezas y sacar la cosecha; también lo hacían para limpiar caminos y recolectar agua. El trabajo comunitario llegó a ser una verdadera institución, al cual los españoles lo identificaban con el nombre de ‘el Común'.

El Común de Los Izalcos se mantuvo durante la época Colonial y posterior a esta, y en vez de perder fuerza, se fue convirtiendo en una sólida institución. Con el tiempo, el Común era la instancia donde se discutía y resolvía los problemas de la comunidad indígena; fue en ese espacio donde residía la verdadera autoridad entre los naturales, por tal razón, los españoles y criollos le empezaron a llamar la ‘alcaldía del Común".

Más informaciones sobre "izalcos" en este mismo Blog de Huacal

27/5/15

"Como no quererte, Alba!"

Una nueva recomendación literaria, esta vez el libro "Como no quererte, Alba!" de Iñaki Gonzalo, Kitxu, publicado por Txalaparta el año 2010.

El 10 de septiembre de 1990, la joven médico de Gares Begoña García Arandigoyen, Alba, resultaba herida de bala durante un enfrentamiento entre una patrulla de las fuerzas Armadas de El Salvador y una columna de la guerrilla Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), del Frente Farabundo Marí de Liberación Nacional (FMLN). Según la versión oficial, la brigadista vasca murió a consecuencia del cruce de disparos entre ambos. Sin embargo, la realidad fue otra: Alba fue herida y capturada viva por los militares salvadoreños. Después, fue violada, torturada y ejecutada con un tiro en la nuca. La joven formaba parte del personal sanitario de aquella columna guerrillera que fue acribillada a tiros en los cafetales de las faldas del volcán de Santa Ana.

Esta obra es la historia que hubiera podido ser, la biografía, a veces imaginada, a veces real, de una gran mujer, de una revolucionaria cabal, Alba, que murió a miles de kilómetros de su casa, en una guerra contra la injusticia que hizo suya. Alba repartió su amor entre dos pueblos, entre los marginados, porque como ella solía decir, la lucha no tiene fronteras.

Os recomendamos también ver el documental del director Dan Ortínez con el titulo "La lluita a la motxilla / La lucha en la mochila" que relata la vida de Alba y de otras dos mujeres internacionalistas.

19/5/15

Celebración en Barcelona de la Beatificación de Monseñor Romero



Durante esta semana coincidiendo con la beatificación de Monseñor Óscar Romero en San Salvador se celebran distintos actos con el apoyo del Consulado general de la República de El Salvador en Barcelona que se enmarcan en la memoria que del nuevo beato salvadoreño siempre se ha mantenido con nuestra ciudad.

En primer lugar, el Comité Oscar Romero presentará la película de ficción “Romero” (1989) de John Diugan, una emotiva adaptación del personaje histórico y una actuación excepcional de Raúl Juliá. que se presentará el 20 de mayo a las 19.30h en la sala de actos de Cristianisme i Justícia (c. Roger de Llúria, 13, Barcelona).

El dia 21 de mayo a las 12.30h organizada por SIGNIS se celebrará en la parroquia de Santa Ana (c. Santa Ana, 29, Barcelona) una mesa redonda coordinada por el periodista Ignasi Miranda, con la participación del Cónsul General de El Salvador, Francisco Mena, que recordará su relación personal con Óscar Romero y los actos que en su país se realizarán con motivo de la beatificación, el jesuita Francesc Xammar presentará la figura de Óscar Romero como comunicador y la experiencia de los Comités Óscar Romero por todo el mundo, el escritor y periodista Francesc Romeu presentará la sintonía entre el estilo comunicativo de Romero y el papa Francisco y el profesor Ángel Miret valorará la figura del arzobispo mártir en su contexto histórico y en la actualidad.

Finalmente, el sabado 23 de mayo desde las 18h.  en la parroquia de Santa Ana (c. Santa Ana, 29, Barcelona) se realizará la retransmisión en directo de la ceremonia de beatificación desde El Salvador así como otros actos vinculados a este momento histórico.

Más información en el blog del Consulado General de El Salvador en Barcelona


17/5/15

Alba TV, red de televisiones comunitarias de América Latina

Hoy os queremos presentar una experiencia televisiva y comunicacional que lleva desarrollándose desde hace unos años desde Venezuela hacia América y que con el paso de los días ha sumado decenas de apoyos en las comunidades de toda América Latina. Os hablamos de Alba TV, nacida en el año 2007, es un proyecto para la integración desde los pueblos, desde los movimientos sociales, desde las comunidades que junto a las televisiones comunitarias del continente articulamos las luchas populares contra el imperialismo, por la construcción y fortalecimiento de la identidad del sur, y para impulsar las transformaciones políticas, económicas y culturales hacia el socialismo.

La red, que tiene presencia en países de la región como: Argentina, Colombia, Chile, Honduras, México, Uruguay, Brasil y Venezuela, recibe todo el material audiovisual procedente de esas latitudes para posteriormente difundirlo a través del noticiero que producen diariamente.

 Esta red televisiva, Alba TV, que fue galardonada en la categoría de "Mejor Medio de Comunicación Alternativo y/o Comunitario" del "Premio a medios alternativos y comunitarios Fabricio Ojeda 2012" ha recibido otros galardones y el apoyo de decenas de colectivos comunitarios de territorio latinoamericano.

Tal como se definen: "Alba TV no es solo una televisión, es un proyecto de articulación comunicacional de los movimientos sociales de América Latina y el mundo. Es un espacio de debate político e ideológico para la transformaciones necesarias en nuestro sur. Es un espacio de articulación.

A través de Alba TV podremos pasar de la lucha local y reivindicativa de las televisiones comunitarias, de las comunidades, de los movimientos sociales a una lucha política, por la conquista del poder de los pueblos del mundo, sin perder el contacto necesario y trabajo de base requerido.


Actuando localmente, a través de la televisora comunitaria, en el marco de una articulación internacional fortalecida por Alba TV, podremos aglutinar fuerzas para romper las cadenas del capitalismo y el imperialismo".


Podéis conocer su trabajo y compartir sus informaciones y notícias en la web, en facebook o en twitter.

10/5/15

Guía de turismo "El Salvador"


EL SALVADOR es una guía turística diferente, que en sus 250 páginas se centra en un conocimiento más profundo de la realidad cultural e histórica de El Salvador. Ofrece sugerencias de rutas y lugares imprescindibles de visitar en diferentes zonas del país, tanto urbanas como rurales, a la vez que presente imágenes del pasado y del presente, acompañadas por ilustraciones de la flora y fauna del país, maquetas de su arquitectura y gráficos del interior de algunas de sus edificaciones más emblemáticas desde el pasado colonial hasta el presente.

En realidad, la guía EL SALVADOR (Madrid, Límite Comunicación, 2013, 10 mil ejemplares en ediciones simultáneas en castellano e inglés) es una pequeña enciclopedia del territorio salvadoreño, del que se presenta sus atractivos en playas, montañas, poblaciones, ríos, lagos y diversidad biológica, todo sazonado con explicaciones acerca de la historia del país, biografías y muestras de sus principales artistas, sus apuestas por el cine y otros elementos culturales más.

3/5/15

"El campamento" de Julio Alejandre

El Campamento es un relato de Julio Alejandre que podeís encontrar en su blog "La Otra literatura":

"Llevabas varado dos días en aquel poblacho de la frontera, sin posibilidad alguna de entrar en el campamento porque el señor Colindres, representante del ACNUR, se había negado repetidamente a extenderte un permiso de entrada: “no depende de mí, dijo, entienda que hay que tramitarlo con el Estado Mayor”. Dos días de vegetar en las áridas callejas de San Marcos, de dormir en un hospedaje mugriento y solitario.


Pero te rescató Marieta, la enfermera, “yo lo llevo con la ambulancia”, dijo, y sin pensárselo dos veces fue a sacar al motorista, que ya estaba en su cuarto, acostado, y os subisteis todos en el vehículo. Cruzó deprisa las cuatro callejas de San Marcos, dando tumbos y traqueteando en los agujeros del empedrado. Dejasteis atrás el poblado débilmente iluminado y entrasteis en el pinar. Los faros del carro perforaban la negrura amenazadora y fronteriza. Ibais en silencio, desvanecida ya la euforia del primer momento. Trepasteis la pendiente, culebreando el carro en el resbaladizo camino, alcanzasteis el copete del cerro y apareció el puesto de guardia, la tranca cruzada de una a otra orilla.

El motorista detiene la ambulancia, da un toque suave al claxon, que se despierten pero que no parezca impertinente, y a su llamada salen dos soldados de la caseta, medio dormidos, abrochándose la guerrera. Uno de ellos rodea el vehículo y se acerca a la ventanilla donde asomaba Marieta: “traemos dos enfermos de Tegucigalpa” y le planta ante los ojos una hoja escrita a máquina. El soldado apenas se fija en el papel y sus ojos aún resienten la pesadez del sueño. Con una débil linterna ilumina el interior de la ambulancia y ve un bulto en el asiento posterior. Le devuelve el papel a la enfermera: “está bueno”, y hace ademán al camarada para que hale de la cuerda y levante la tranca.

El carro atraviesa el retén y deja atrás a los soldados, que regresan a la caseta para seguir descansando. Ahora bajáis por un camino estrecho que blanquea entre los pinos, dais varias vueltas, ascendéis un repecho y, de pronto, ves una gran explanada de tierra blanquecina y un mar de techos de lámina que brillan bajo la claridad de la luna. “Es el campamento uno”, dice Marieta. El carro cruza junto a las primeras champas, enfila una calle y desemboca una especie de placeta de tierra. Todo queda a oscuras cuando el motorista detiene el carro y apaga los faros. En su lugar ha encendido las luces de emergencia. Bajo su intermitencia anaranjada ves acercarse a varias figuras que han salido de la nada. Marieta se baja del vehículo y se reúne con ellas. Hablan unos minutos, pero sus palabras te llegan deshilachadas por el viento, apenas retazos sueltos que no alcanzas a entender. Marieta señala hacia el carro y una persona asiente. Ahora te está haciendo señas para que bajes y te acerques. Sales del carro y llegas junto a ellos. Por el rabillo del ojo ves cómo una sombra desaparece en algún lugar de la noche. Con la luz intermitente, te cuesta distinguir los rostros de quienes rodean a la enfermera. Parecen hombres mayores. “Este es Juan García, dice Marieta, es amigo del padre Michael”. Asientes mecánicamente a una afirmación tan gratuita. “Aquí se los dejo”, concluye la enfermera. Antes de subir al carro, le da la mano. Todo el mundo está ofreciendo la mano continuamente, cuando te conocen, cuando te encuentran por la mañana, cuando te despiden por la noche y cuanta ocasión se cruzan contigo; pero el apretón que te da Marieta es fuerte, amplio, presiona su pulgar sobre el envés de tu mano, obligándote a alzar la mirada y ves en sus ojos una tensión cálida.

Alguien te toca suavemente el brazo y te dice: “Venga”. Lo sigues. El carro ha arrancado y encendido los faros y su resplandor aturde. Ves, mientras caminas, cómo sus luces indican su avance a medida que se aleja por la pendiente del cerrito. El hombre que camina delante de ti lo hace envarado, tiene las piernas muy delgadas y se toca con un sombrero curioso. Es más alto que tú. Atravesáis un callejón lleno de casetas de tabla, tan cercanas, que si extendieras los brazos podrías tocar ambos lados simultáneamente. Dobláis por otro más estrecho aún y el hombre se detiene frente a una champa con las paredes de lámina. Destraba con las manos un alambre y abre la puerta que cerraba. Penetra delante de ti. No ves nada. Huele a almacén. El hombre prende una linterna y con su exigua luz te señala un camastrón, pero has percibido vagamente que es un lugar amplio. “Aquí se va a quedar. Ya mañana platicamos”, y te ofrece la mano para despedirse, una mano rígida como una tabla, que no quiere ser estrechada sino solamente tocada, como el beso ritual que nos damos mejilla con mejilla.

Se marcha dejando la puerta encajada. Lo has seguido y ves que hay una cuña de madera, clavada en el marco, por si quisieras trabar la puerta, pero no lo haces y vuelves a tientas al camastrón. Encima hay una esterilla de algún tipo de palma entretejida. Cuelgas tu mochila en la cabecera del camastrón y te dejas caer agotado sobre él. No te quitas la ropa, ni siquiera te zafas los zapatos. Todo los músculos del cuerpo te duelen de la tensión de la última hora y en la boca continúa latiéndote el insidioso dolor del empaste roto. Cierras los ojos porque quieres descansar, porque tienes la imperiosa necesidad de que todas estas nuevas impresiones y emociones reposen y se asienten para que mañana puedan ser analizadas a la clara luz de la mañana".
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